Primera de dos partes. Presentes desde la antigüedad, los métodos anticonceptivos son los medios más eficaces para decidir cuándo tener hijos y ejercer de manera responsable la sexualidad.
A lo largo de la historia, al sexo se le ha relacionado con numerosas funciones y significados. Los encuentros sexuales pueden ser divertidos, emocionantes, un buen método para liberar el estrés o una expresión de la intimidad. Pero, en un sentido estrictamente biológico, el sexo es, sobre todo, un medio de procreación.
Pero si tú y tu pareja han decidido esperar un tiempo antes de tener un hijo, te decimos cuáles son los métodos anticonceptivos más eficaces que los ayudará a planear con responsabilidad el hecho de ser padres.
Métodos hay muchos, por lo que este artículo está dividido en dos.
Apuestas más que métodos
Conocidos cómo métodos naturales o de abstinencia periódica, estas alternativas proveen mínima efectividad, ya que su aplicación tiene que ver más con la suerte y las condiciones de la mujer para controlar su capacidad reproductiva con base a los cambios fisiológicos durante el ciclo menstrual normal.
El método del ritmo, basado en tu calendario de fertilidad, es bajo en efectividad y poco recomendado debido a las variaciones del ciclo menstrual de cada mujer. Te ayudará a saber más sobre tu cuerpo, pero no evitará embarazarte; además, requiere mucha paciencia, disciplina y autocontrol. Debes tener un ciclo extremadamente exacto para evitar errores con las fechas.
El coitus interruptus es también débil en eficacia. Se necesita mucho control por parte del hombre para retirarse de la vagina antes de eyacular, y aun cuando lo logre, el pene libera gotas de fluido lubricante preeyaculatorio que contiene esperma. Es tan bueno como no usar nada.
Duchas vaginales. “Un tercio de las mujeres se duchan la zona vaginal después de tener sexo, creyendo que, al hacerlo, les traerá beneficios anticonceptivos”, indica el doctor Téllez. Sin embargo, “el esperma comienza a nadar a través del cervix a escasos segundos de la eyaculación”, agrega. El índice de falla de esta práctica es mayor que el del coitus interruptus: 40 de cada 100 mujeres se embarazan.
Métodos de barrera o mecánicos impiden que el espermatozoide alcance el óvulo o que el óvulo se implante en el útero.
Diafragma
Se trata de una bóveda de latéx suave con un resorte flexible colocado en el borde. Su función es bloquear el paso del esperma en su camino al útero. Es necesario que un médico lo coloque con el fin de evitar problemas con el ajuste del tamaño del cuello del útero.
Pros: colocado de forma correcta, ni tú ni él lo sentirán durante el acto. No presenta efectos secundarios que requieran atención médica.
Contras: su uso es complicado, requiere mantenimiento periódico y protege por poco tiempo. Puede provocar infecciones en las vías urinarias, lo que se soluciona con el cambio de tamaño o de marca.
Cápsula cervical
Se trata de un diafragma en miniatura. Su forma es la de un pequeño sombrero de plástico rígido, que se inserta en la parte posterior de la vagina, sobre el cuello del útero, y lo sella por completo. Requiere asistencia médica para su colocación.
Pros: ideal para las mujeres que no pueden utilizar la píldora.
Contras: es menos efectivo que otros métodos de barrera, como el condón. Incluye el riesgo de padecer infecciones en la vejiga.
Dispositivo Intrauterino (DIU)
A diferencia de los métodos anteriores, el DIU se inserta en el útero. Este dispositivo de cobre y plástico en forma de T debe ser colocado por un médico y tiene una duración hasta de 10 años. Existe otro tipo que contiene progestina, la cual se libera para inhibir la ovulación. Éste debe de ser remplazado anualmente.
Pros: no interfiere con el placer sexual de la pareja y tiene una larga duración. Un cordón cuelga de él para asegurarse de que siga en su lugar y para que sea extraído cuando se desee. Se recomienda a las mujeres que no pueden tomar la píldora hormonal.
Contras: dolor minutos después de haber sido insertado. Sus efectos secundarios no van más allá de un flujo menstrual espeso, infecciones ligeras o calambres espontáneos. “Hay un ligero riesgo de que el dispositivo sea expulsado, sin embargo, el porcentaje es menor a cinco por ciento en el primer año de uso”, puntualiza el doctor Téllez. Leer más de este artículo
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