Ejercicio sexual óptimo


corazónLa actividad sexual jamás ha lesionado un corazón normal. Una vida sexual activa y saludable es, probablemente, la mejor protección contra el infarto. Los especialistas cardiacos coinciden en que los tres factores más importantes que favorecen el infarto son la falta de ejercicio, el exceso de peso y la tensión nerviosa. Unas relaciones sexuales frecuentes y vigorosas ayudan a controlar todos estos peligros. Existen pocas modalidades de ejercicio físico que proporcionen los beneficios de la cópula.

Los movimientos pélvicos mantienen en buen estado los músculos y las articulaciones de la columna vertebral, mejoran la circulación sanguínea del cuerpo y fomentan la respiración profunda. Si lo piensas detenidamente, el sexo, como ejercicio físico, trae más beneficios que la práctica de correr.

Velo de este modo: uno de los principales objetivos de la carrera es aumentar el ritmo cardiaco por encima de las 120 pulsaciones por minuto a fin de incrementar la reserva cardiaca. Durante el coito, el ritmo cardiaco generalmente alcanza 160 pulsaciones por minuto justo antes de y durante el orgasmo. La tensión arterial también aumenta durante un breve instante hasta un 50 por ciento y eso se considera benéfico. Se ha calculado que durante el coito se queman, por término medio, unas 150 calorías, y eso resulta atractivo para las personas que desean cuidar la línea.

Un solo coito equivale a media hora de carrera. Para la mayoría de las personas, cuatro vueltas por el parque una mañana fría y lluviosa no tiene ni punto de comparación con una vuelta por un lecho cálido y acogedor. Otro problema que presenta el ejercicio normal es que uno se olvida de hacerlo con regularidad. El sexo es mucho más difícil de olvidar y, además, tu pareja siempre está ahí para recordártelo.

Además, el sexo no precisa un calzado especial para practicarlo. Una vida sexual activa también permite controlar el peso de otras formas. Aunque a algunas personas les gusta que su pareja sienta verguenza, todo el mundo desea causar buena impresión cuando se desviste. Conservar el atractivo sexual constituye un incentivo para controlar el peso. Una de las grandes cargas que soporta es el frenetismo de nuestra sociedad. Las frustaciones y angustias cotidianas que nos invaden pueden lesionar el corazón y los vasos sanguíneos de forma progresiva e implacable. Aquí es donde actúan la oxitocina y las endorfinas.

No hay nada como un buen orgasmo –junto con los tranquilizantes naturales que libera- para deshacernos del estrés y la tensión de la vida diaria. La paz y el bienestar que una relación plena y amorosa brinda al ser humano no puede obtenerse de ningún otro modo. Además, a medida que la relación sexual rica y gratificante calma y relaja a la persona, la experiencia sexual se vuelve aún más satisfactoria. El sexo es el antídoto ideal contra la locura del mundo.

¿El sexo puede provocar infartos? No. Si el estado cardíaco de la persona se ha deteriorado tanto a lo largo de los años que está a punto de sufrir un infarto, la cópula podría ser el golpe final que corte el suministro de sangre al corazón; pero eso no significa que el sexo provoque infartos. Ver una película emocionante en la TV o correr para no poder el autobús puede tener el mismo efecto. Renunciar al sexo en ese momento sólo retrasará lo inevitable unas horas. Y, pensándolo bien, no es una mala forma de dejar este mundo.

Salvo en casos agudos, el peligro que representa el sexo para el corazón es insignificante. La mayoría de los médicos opinan que si la persona puede caminar una manzana o subir dos plantas sin experimentar alteraciones cardíacas, está en condiciones de practicar el sexo. La tensión que un paseo enérgico produce en el corazón probablemente supere la de un orgasmo.

El coito exige un consumo de 5 calorías por minuto, lo cual entra dentro de los límites de la mayoría de las personas que han sufrido un infarto. Los investigadores han medido con precisión qué se necesita para realizar el coito. Como puedes imaginarte, el sexo oral, cunilingus y felación, no exige mucho al corazón. El coito con la mujer encima requiere un esfuerzo ligeramente inferior para el hombre. Si él se halla encima en el momento del orgasmo, el rimo cardiaco asciende a 160 pulsaciones por minuto, pero sólo por un breve momento.

Puesto que el infarto causa una lesión inmediata en el músculo cardíaco, es sensato esperar a que haya transcurrido la primera fase de curación para reiniciar la actividad sexual. Para jugar sobre seguro, ésta debería desterrarse durante ocho o diez semanas desde el ataque. Como en todo trastorno, tu médico personal es quien puede darte el mejor consejo.

Si tu has sufrido un infarto, te rogamos que busques asesoramiento sobre cualquier problema médico que padezcas. Nadie puede saber a ciencia cierta qué ocurriría si la pareja realizara el coito antes de transcurrido ese tiempo. A veces los pacientes que padecen del corazón reciben la visita en el hospital del cónyuge y mantienen relaciones sexuales en la habitación después de una semana o dos de producirse el infarto, y no sufren consecuencias. Aunque eso demuestra la durabilidad de lso músculos cardíacos así como del instinto sexual humano, es preferible esperar más tiempo.

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