¡Logra una sonrisa de artista!


hombre mirando

¿Cuántas veces has querido tener una dentadura perfecta, un aliento incomparable y una boca totalmente sana? Aquí te decimos la diferencia entre querer y poder

Ella está sentada tan sólo justo a dos mesas de donde estás; tu mirada coincide con la suya. ¿Cuál es el próximo movimiento? Es obvio: una sonrisa. Cálido, extrovertido, amigable –tu boca dirá eso y más-. Pero si tienes miedo de hacer una mueca porque tus dientes están tan amarillos como un girasol y torcidos como reja de terreno baldío, entonces ella pedirá de inmediato su cuenta para irse de allí.

En muchas maneras tu boca refleja quién eres. Si tus dientes no están limpios, las personas se preguntarán por tus demás hábitos de higiene. Y el por qué no te molestas en cuidarte tu boca y dientes. Las personas evalúan en mucho la imagen, siendo tu sonrisa un factor muy importante en este rubro.

Sonrisa hermosa, limpieza básica

Las claves para una boca y dentadura saludables son el cepillado efectivo junto con el uso del hilo dental. Así que te proponemos que respondas a lo siguiente: Te encuentras en una isla solitaria acompañado de una mujer. Sólo tienes un espacio en tu pantalón para un objeto: cepillo de dientes o pasta dental. ¿Cuál escogerías?

Si te inclinas por la pasta (por su efectividad de limpieza y su potente frescura, que tanto has escuchado) podrás acércarte a tu compañera sin que desaparezca en una balsa de palmeras. La conocida placa es una película que cubre a tus dientes, haciéndolos lucir amarillentos. Y no es la pasta dental quien se deshace de la placa, sino por el contrario, es el cepillo. La pasta ayuda a sentir tu boca fresca y limpia, pero no es impertiva.

Cepíllate 3 veces al día 3

bien-verde-como-reciclar-cepillos-dientes-460x345-laEl valor agregado en todo esto, es que además de verte bien, al cepillarte de forma correcta, mantendrás en buen estado tus dientes y encías, masticando mejor para una óptima digestión. Una buena técnica de cepillado no sólo limpia los dientes, también da masaje a las encías. Lo más conveniente es comenzar con éstas, moviendo el cepillo de arriba a abajo. Sin olvidar cepillar tu lengua y el arco interno de tus dientes.

Los dentistas recomiendan un cepillo suave, con cerdas de nylon y de cabeza pequeña, la cual ayuda a alcanzar zonas difíciles. Por el contrario, un cepillo rígido puede agravar el estado de las encías y causar heridas leves. Por lo que, un modelo más duro definitivamente no es lo mejor. El tiempo de vida de un cepillo es de tres meses, así que cámbialo 4 veces al año.

Aunque el enjuage bucal es un buen complemento del cepillado y el hilo dental, se puede vivir sin él. Remueve bacterias extraviadas en la lengua y a los lados de la boca. Sin embargo, estos productos realmente no limpian tus dientes; si te sientes más relajado con respecto a tu sonrisa, enjuágate.

El delgado pero efectivo hilo dental

hiloEl uso del hilo o seda dental, se encuentra en la lista negra de las cosas que debemos hacer. Te presentamos tres razones para usarlo de inmediato y convertirlo en un hábito:

  1. Una pequeña semilla de ajonjolí del pan que te comiste la semana pasada, aparece como un punto negro entre tus dientes.
  2. De esa semilla ha brotado una buena cantidad de bacterias.
  3. Las bacterias inician el recorrido para atacar una pequeña cavidad que tienes en tu diente.

El hilo dental no sólo remueve el alimento acumulado entre los dientes, también elimina las bacterias que se crean día a día, causantes de la caries y problemas de encías.

Una observación: hay que hacerlo de modo correcto, lo que requiere tiempo y práctica. Empieza con un trozo de hilo de 45cm. de longitud, enrollando la mayor parte del hilo en el dedo medio de una mano y el resto en el mismo dedo de la otra. Inserta el hilo entre los dientes utilizando un movimiento de sierra. No fuerces el hilo y llévalo hasta la unión encía-diente. Así limpiarás no sólo el espacio entre cada diente, sino también las encías en donde las bacterias se acumulan. A medida que el hilo se gaste, desenrolla una nueva porción. Enjuágate con agua para eliminar la placa y partículas de alimentos. La primera semana las encías pueden sangrar o inflamarse ligeramente; con el uso diario sanarán, si no lo hacen consulta a tu dentista.

Cepillo interdental

En personas con mayores espacios entre los dientes, es mejor emplear el cepillo interdental, pasándolo de fuera hacia dentro y viceversa, frotando las caras laterales de los dientes. Si el cepillo interdental no entra cómodamente, tal vez el espacio no sea tan amplio y debas utilizar el hilo dental.

¡Dale al blanco!

Al pasar los años los dientes se van oscureciendo. Si esto te molesta mucho, existe una opción: el blanqueamiento profesional.  La mayoría de las personas aprecian una mejoría en el color de su dentadura con este tratamiento. No te dejes engañar con las “blancas promesas” de pastas dentales u otros productos. Mejor asesorarte con tu dentista para que te indique qué es lo mejor para tí.

Las técnicas de blanqueamiento utilizan dos productos básicamente:

Peróxido de carbamida (tratamientos en casa) Tomando moldes de tu boca se confeccionan un par de férulas transparentes amoldándose a la forma de tus dientes. Una para los superiores y otra para los inferiores. No molestan y puedes hablar con ellas puestas. Cada noche durante 30 días, tras el cepillado, se deposita una pequeña cantidad del producto blanqueador en la férula para colocarse en la boca. Por la mañana se retiran las férulas, enjuagándote con agua fría para eliminar los restos de producto cuya actividad es de tres horas. Existen productos con mayor concentración capaces de alcanzar excelentes resultados en solo dos semanas. En algunos casos el tratamiento exige varios meses.

Peróxido de hidrógeno (tratamientos en clínica) Con duración de 1 hora aproximadamente, si se realiza con sistemas que activen el producto en todos los dientes a blanquear al mismo tiempo. Esto dependerá del fotoiniciador que necesite el producto. Otros mas se activan al mezclar la “base” y el “catalizador”. Al utilizar métodos convencionales, como la luz de plasma o luz láser que iluminan diente por diente, el proceso se alarga haciéndolo tedioso, ya que hay que aplicar producto varias veces.

Visitas que benefician

Es conveniente que visites a tu dentista por lo menos dos veces al año. El mantenimiento preventivo es la mejor manera de asegurar que tus dientes y encías duren toda una vida. En realidad, la inquietud del dentista acerca de tu salud va más allá, ya que puede detectar ciertos cánceres bucales y otros problemas de salud que nacen en la boca.

¿Te huele la boca?

000495La Halitosis es la condición en la que el olor del aliento es desagradable. Sus causas más comunes son:

*Consumo de alimentos o bebidas (ajo, cebollas crudas, alcohol o café)

*Suplementos vitamínicos (especialmente en grandes dosis)

*Mala higiene dental

*Prótesis dentales

*Caries dental

*Fumar

*Infección de la garganta

*Sinusitis

*Infección pulmonar

*Enfermedad de las encías (gingivitis, gingivoestomatitis)

*Absceso dental

*Diente impactado

Enfermedades asociadas con el mal aliento:

*Insuficiencia renal aguda

*Obstrucción intestinal (el aliento huela a heces)

*Insuficiencia renal crónica (el aliento huela a amoníaco)

*Diabetes (olor a frutas cuando hay cetoacidosis)

*Fístula gastroyeyunocólica (aliento con olor a fruta)

*Absceso pulmonar

*Enfermedad periodontal

*Faringitis

Cuidados en casa

Te recomendamos una higiene dental adecuada (especialmente el uso del hilo dental), recordándote que los enjuagues bucales no son efectivos para tratar el problema. El perejil fresco o una menta fuerte, son efectivos para combatir temporalmente el problema. Por otra parte, los dentistas emplean una terapia con químicos antibacteriales, tallando fuertemente la lengua, más de lo que puedes hacerlo tú, logrando deshacerse de las bacterias causantes del mal olor.

Señales para ir a consulta

4070440*Encías que sangran fácilmente.

*Encías rojas, hinchadas y sensibles.

*Encías que se han separado de los dientes.

*Mal aliento persistente sin una causa obvia.

*Dientes flojos o separados.

*Cualquier cambio en la mordida.

-Factores que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis):

*Fumar o mascar tabaco.

*Diabetes.

*Algunas clases de medicamentos como esteroides, anti-epilépticos y contra el cáncer.

*Dientes torcidos.

*Obturaciones defectuosas.

*Publicado en la revista American Health & Fitness. Abril 2006

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