La fábrica de Testosterona


El mensaje es muy claro: entre más testosterona tengas, serás un ser más dominante. Pero los beneficios no terminan aquí. La testosterona también ayuda a construir músculo, quemar la grasa del abdomen, mantener unos huesos fuertes y resistentes, lograr erecciones rígidas, hacer crecer el vello en el rostro y cuando las cosas se calientan, demandar un aumento sustancial de sueldo a tu jefe. El tener la cantidad adecuada de testosterona es crítico para mantener una buena proporción de masa muscular, de potencia sexual y una función cognitiva aceptable. Sin ella, te podrías convertir en un personaje andrógino de caricatura.

Los ejemplos abundan. Millones de hombres alrededor del mundo cuentan con niveles bajos de testosterona en este mismo instante y el 95 por ciento de ellos no lo sabe. El nivel normal de testosterona en el torrente sanguíneo debe de situarse entre los 350 y los 1000 nanogramos por decilitro. Igual que el adelgazamiento del cabello, estas cantidades comenzarán a decrecer alrededor de los 40 años de edad. Pierdes cerca de un uno por ciento al año, una disminución inofensiva en primera instancia, pero que se traduce en causa de obesidad, huesos frágiles, pérdida muscular e impotencia al llegar a los 60 años, si se vive tanto tiempo. Los niveles de testosterona en un nivel más bajo (es decir, de los 350 nanogramos por decilitro) pueden incrementar las probabilidades de morir a causa de un ataque al corazón. No se trata tan sólo de un problema “de viejitos”. Los hombres entre 30 y 40 años también son víctimas del conteo bajo de testosterona.

Es un desorden conocido como hipogonadismo, y puede ser causado por una lesión testicular, un desorden en la glándula pituitaria, o por algún tipo de medicamento recetado. Por lo regular no se logra diagnosticar hasta que un hombre se dirige al médico con una queja muy singular y desesperante: “No puedo conseguir una erección”.

Si notas que han disminuido los niveles de tu deseo sexual, haz que te revisen los niveles de testosterona lo más pronto posible. Puedes reabastecer tus almacenes con inyecciones, gel, píldoras o parches, pero estos tratamientos médicos no son una panacea: los efectos colaterales son la aparición de acné, un alto nivel de colesterol, encogimiento de testículos y daño en el hígado. Los médicos no recomiendan tomar suplementos como el conocido DHEA o la androstenediona para aumentar el nivel de testosterona, ya que pueden incrementar los riesgos de padecer cáncer de próstata y problemas cardiacos.

Para los hombres con los niveles de testosterona en el límite, el consejo es que traten de aumentarlos a través del ejercicio y la pérdida de peso antes de emplear una terapia de testosterona. Y resulta efectivo comenzar a temprana edad. Debido a que tu testosterona se declina a una tasa estable, es recomendable aumentar los niveles hormonales de manera natural entre los 20 y 30 años de edad, puesto que puede ayudarte a mantener en un buen nivel tu testosterona más tarde. De ambas formas, la recompensa puede ser un físico fuerte, y mejores sesiones en el dormitorio, que en verdad te mereces. A continuación te presentamos varios consejos pensados para aumentar tu poder masculino.

Desházte de ese enorme estómago

O te comenzarán a crecer un par de pechos para hacer juego. El tener un exceso de grasa corporal eleva los niveles de estrógeno, y esto puede causar que los de testosterona se hundan. De dos a tres kilos de sobrepeso no causará ningún daño, esto realmente sucede una vez que has sobrepasado el 30 por ciento de tu peso ideal. Por desgracia, esto es muy común hoy en día.

Sólo pierde medio kilo a la semana
Cuando quieres bajar de peso muy rápido, tal vez padecerás de hambre y te ejercitarás como un loco. Una de las muchas razones por lo que esto deja de funcionar en tus 30’s es que los niveles naturales de testosterona comienzan a decaer. Es algo muy simple: el limitar tu ingesta de calorías en más de un 15 por ciento hace que el cerebro piense que tienes hambre, por lo que se dismi-nuye la producción de testosterona para comenzar a sentir hambre. No hay necesidad de reproducir si padeces de hambre. Irónicamente, esta baja en la circulación de la testosterona detiene el proceso de quema de calorías, así que estarás impidiendo que los esfuerzos para quemar la grasa surtan efecto.

Equilibra tu dieta
Las investigaciones sugieren que comer una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos, puede entorpecer los niveles de testosterona. Grandes cantidades de proteina en la sangre pueden eventualmente reducir la cantidad de testosterona en el cuerpo. Tu ingesta proteínica debe ser de cerca del 16 por ciento de la ingesta total de calorías. Así que si tu promedio de peso está entre los 75 y los 80 kilogramos, y consumes 2,900 calorías al día, deberás comer cerca de 140 gramos de proteina al día, lo cual es la misma cantidad que encontramos en dos pechugas de pollo y una lata mediana de atún.

Ten sexo por las mañanas

Científicos alemanes han descubierto que el simple hecho de tener una erección causa que tu testosterona circulante se eleve significativamente, y el tener una en la mañana, puede producir una gran recuperación en las reservas. Y es casi seguro que estarás quemando grasa también.

Sigue haciendo ejercicios de peso completo Para aumentar los niveles de testosterona, la rutina debe comprender ejercicios de levantamiento de pesas que pongan a trabajar diversos grupos musculares. Por ejemplo, distintos estudios han demostrado que el hacer sentadillas, press de banca o remo de espalda incrementa la testosterona mucho más que el hacer curls de bíceps o jalones de tríceps, aun cuando el esfuerzo pareciera ser el mismo. Por eso el hacer sentadillas puede ayudarte a construir unos bíceps más grandes.

Descansa más de lo que te ejercitas
Si te sobreentrenas, significando con esto que no permites que el cuerpo se recupere adecuadamente entre las sesiones de entrena-miento, los niveles de testosterona circulante pueden precipitarse hasta en un 40 por ciento. Los síntomas de sobreentrenarse son fáciles de distinguir: irritabilidad, in-somnio, encogimiento muscular. Para evitar esto, asegúrate dormir las ocho horas reco-mendadas, y nunca pongas a trabajar los mismos músculos con levantamientos de pesas durante dos días seguidos.

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